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miércoles, 1 de mayo de 2013

INTERNATIONAL GEOGRAPHIC.


Me temo que esta entrada va a ser un poco caótica y una extraña amalgama.  

Me uno a algunos de mis compis del GR3: Disfruten (si se lo pide el cuerpo) de los enlaces.

La primera vez que escuché Blood Bank de Bon Iver decidí hacer ese montaje tonto de 21 gramos. Tonto, pero significativo para mí, como la mayoría de las letras del grupo. Si queréis entrar en un bucle pues seguís luego con SUFJAN STEVENS, JAMES BLAKE, JOSE GONZALEZ, THE CINEMATIC ORCHESTRA, FLEET FOXES (gracias Lechu) , IMOGEN HEAP, KATE HAVNEVIK.



miércoles, 24 de abril de 2013

MAZOCHUNGO PRODUCCIONES


-Quiero ir a la ESCAC.
-No hay dinero. Quieres ir a la UMA.
-Quiero ir a la ESCAC.
-No hay dinero, Marta. Quieres ir a la UMA para luego intentar ir a la ESCAC.
-No. Quiero ir a la ESCAC.
-Vas a ir a la UMA. No hay dinero.

che cazzo fai?


Telenovelas, realities, bichos, rey ,gritos, insultos, peleas, música, marca, incendios, arte, pueblo, hablan, marcas, callamos, vetado, acceso, audiencia, salir, marca, aparecer, ser, violación, aparentar, personaje, asesinato, persona, caricatura, exposición, elefante,  papeles, película,  spot, spot, spot. Volvemos, alucinación, maquillaje, circo, saber, olvidar, repetido, repetido, mentira, repetida, repetida, verdad. Imagen. De todos (de ellos).

Zapping.

jueves, 11 de abril de 2013

Naturaleza



Fotografía: Niño con granada de juguete (Diane Arbus)

Tengo en el pecho una granada negra que no dudaré en usar contra ti

Dentro de ella se esconden cientos de granos rojos susceptibles de germinar
que se esconden de tus velados ojos.
En pasiones y deseos.


Soy un extraño
y le pido atención a un cadáver.

Mendigo por las calles una mirada que a asustarse no vaya.
Enrarecido es por ellas el aire.
Triste huevo nacarado.

Tengo una granada
y dudo si utilizarla contra ti
porque me acabas de disparar

Qué curioso
se me ha olvidado que tengo una granada en la mano.
Al oír el clic, he pensado que me había estallado.


¿Por qué te vas?
¿Por qué no me hablas?
No me dejes con la granada en la mano.
Porque no dudaré en usarla contra mí mismo.


-Niño, las granadas son peligrosas. Puede que algún día hagas gala de una gran heroicidad ridícula y te vueles el culo con una de ellas. En fin, espero estar allí para poder acompañarte en tu agonía y decirte que sí, que hiciste el ridículo al llevar una granada con la que no ibas a disparar pero que hiciste detonar contra ti mismo.
Maldito héroe. Deja de mirar el mundo con ojos adúlteros.
I
Suelta la granada, cariño, suéltala.


Marta M Mata

lunes, 8 de abril de 2013

¿Por dónde se empieza el nudo del zapato? ¿Por ponerte el calcetín?


Hay entradas de compañeros que me gustan y otras que no y no deriva únicamente de su forma de escribir, sino del interés que  parece, ponen en lo que escriben.

jueves, 4 de abril de 2013

Inventa nada, niega nada.


Los Miserables de Tom Hooper (2012) es la adaptación de la adaptación, pues no parte de la novela de Víctor Hugo, sino del musical.Es una película innovadora dentro de lo convencional puesto que las canciones son interpretadas en vivo, en el aquí y ahora, y gracias al uso potenciado de la steadicam la libertad de movimiento de los actores es total.
 Como la mayoría de los musicales, la teatralidad se ve acentuada. Sin embargo, aquí no nos van a pintar un mundo idílico.

martes, 26 de marzo de 2013

POZOS DE AMBICIÓN: La amenaza silenciosa





No, no he visto aún The Master, pero para maestro Daniel Day-Lewis en Pozos de ambición. Con esa voz ronca que intenta mimetizarse con la de los discursos de John Huston, esa espalda curvada, esa sien palpitante. Una dinámica gestual excelentemente pulida, con un ojo casi siempre algo entrecerrado, una mano pasada por el pelo, los brazos cruzados detrás de la espalda, en una actitud completamente distinta a la del Lincoln estrenado en los últimos meses. Un hombre que duerme en el suelo, alerta en todo momento.

Pozos de ambición es la primera adaptación que realiza Paul Thomas Anderson. Una película oscura y desesperanzada con particulares relaciones paterno-filiales y un protagonista lleno de amargura y rabia que no alberga más que desprecio por el hombre.

Daniel Plainview es un empresario independiente que practica la minería y la extracción del petróleo con el deseo de hacer una fortuna. Cuando uno de sus compañeros muere accidentalmente, adopta a su hijo, al que bautizará con el nombre de HW. El niño le ayudará a conseguir su propósito y a dar una imagen de empresa familiar, además de acompañarle en su soledad.

Paul Sunday (interpretado por Paul Dano) comunica a Plainview a cambio de una suma de dinero que en el rancho de su ultraconservadora y cristiana familia hay grandes reservas de petróleo. Plainview comienza a levantar su empresa en Little Boston, con las tierras de los Sunday. Más tarde comprará todos los terrenos adyacentes hasta construir un oleoducto desde allí hasta el mar para no tener que depender de los peces gordos que se aprovechan del trabajo ajeno. Un miembro de la familia Sunday, Eli (también Paul Dano) es un sacerdote hipócrita de la Iglesia de la Tercera Revelación. Este personaje se convertirá en el principal rival de Daniel. Ambos desarrollarán un desprecio mutuo que cristalizará en agresiones físicas y psicológicas.

Plainview es un personaje profundamente decepcionado por la gente y las figuras de la película no hacen sino afianzar su desprecio por el prójimo. Es un hombre que no sabe amar más que a su hijo HW, aunque esto no signifique que sea un buen padre.  Parece que en cualquier momento van a salir de su boca las famosas palabras homo homini lupus. Siempre a la defensiva y atacando, acabará bautizándose y entrando en la Iglesia de la Tercera Revelación con el fin de conseguir su propósito y construir el oleoducto. El personaje desciende a los infiernos, cae como Satán, sólo que en lugar de romperse la cadera, se le queda una cierta lesión en la espalda que le hace arquear las piernas al caminar. En su descenso confirma su condición de lobo solitario. Hay una competición en él que hace que se coma al resto. La escena en la que Eli lo humilla en su territorio, la Iglesia, es simplemente magistral. Con ese, “I’ve abandomed my child”, y lo peripatético de la ceremonia del bautismo. Pero sin duda, lo mejor de ella es la amenaza que, en un plano abierto e inaudible, Daniel lanza a Eli. Por la reacción del último intuimos que no es nada agradable. Al final se nos confirma: “I told you I would eat you” en una escena teatral magistralmente interpretada.

La película narra el descenso a los infiernos de Plainview, que sufre cada vez nuevas y más decepciones que lo hacen estallar al final, autoafirmándose como un animal astuto poseedor de la Tercera Revelación, la de saber sobrevivir en un entorno hostil a pesar de la amenaza del resto, la de equipararse a Dios por tener un control sobre la suerte propia. Un retrato del individualismo liberal llevado a sus últimas consecuencias.

Los personajes son figuras envueltas en un halo por los reflejos que genera un cielo sobreexpuesto en grandes planos abiertos, o figuras sumidas en la oscuridad dentro del marco de un plano cerrado. Los movimientos de cámara son sutiles y los zoom pasan desapercibidos. El filme va haciéndose más oscuro a medida que avanza la narración  y los fundidos encadenados están excelentemente dispuestos. Aunque peque de cierta teatralidad, a una obra como Pozos de ambición, con una banda sonora impresionante y contrapuntística, puede perdonársele. Mi más sincera admiración por Paul Dano que fue capaz de dar réplica a Day-Lewis con tan sólo unos días para preparar el personaje. 



Marta M Mata

lunes, 11 de marzo de 2013

El choque epidérmico.


Camina, camina, no te detengas, ya falta poco.

15, 31, 15. Pero, ¿esto qué es? Por fin, los dos patitos. Sacas la tarjeta del bolsillo de la chaqueta y… Sardinas antropomórficas, escamadas, y algún que otro boquerón con sombrero. No cabe nadie más. Le haces ademán al jurel del conductor de que quieres pasar por la puerta de atrás. Éste consiente. El trayecto hasta la facultad de derecho te lo pasas esquivando la puerta y dejando pasar róbalos.

Parece que quieren poner un metro que sustituya estas líneas de autobuses tan maravillosas.

¿Y tú de dónde eres? Yo vengo de Málaga, la ciudad donde las gaviotas son más feroces. Sus gritos estremecen al más pintado. A mí me dan miedo. Con esos chillidos, cómo para no asustarse. A veces, cuando la playa está desierta, siento que ellas me observan.

En Málaga las nubes son capotes, pero el Sol es insistente y siempre pide paso, y hasta la Luna te torea. Un amigo mío dijo una vez al verla henchida que se quería casar con ella, (creo que iba un poco pedo, todo hay que decirlo). Se ve que a la susodicha no le hizo gracia la proposición y optó por declinarla escondiéndose en pocos minutos. Mi amigo sigue consternado por ese diálogo mudo. “Ay, Martita, que ¡ni la Luna me quiere!”

Cuando consigues salir de Málaga en verano, pasa una cosa curiosa. Y no es que te olvides de ella, sino que cuando regresas, se produce el shock epidérmico, por ese viento cálido cargado de humedad que te da la bienvenida, o ese aire que viene de tierra adentro que parece proceder del mismo infierno. Vuelta a los sudores y al terral. Pero como en casa, en ningún sitio.

Marta M Mata  
(como Málaga)